viernes, 28 de abril de 2017

Estados Unidos está lanzando tantas bombas que se le están acabando


El presidente Trump ha dicho que Estados Unidos necesita reconstruir sus fuerzas militares. Esto es muy gracioso en varios sentidos, pero tiene la razón en una cosa: Estados Unidos
necesita más bombas. ¿Por qué? Porque su ejército ha lanzado tantas bombas en la lucha con ISIS durante los últimos dos años que se les están acabando.
A Estados Unidos se le están acabando las bombas de diámetro pequeño guiadas por GPS que fabrica Boeing, las bombas modernas que fabrica Raytheon y los misiles aire-aire, según reportan desde Defense One. Muchos de los arsenales de bombas que posee el ejército de los Estados Unidos están siendo enviados de la región del Pacífico al Medio Oriente y África, donde supuestamente se necesitan con mucha más urgencia.
Esto no es un problema reciente. El Pentágono lleva casi un año advirtiendo que el bombardeo intensivo de Estados Unidos a objetivos relacionados con ISIS podría llevar a una escasez. A finales de 2015 el ejército se encontró con un problema bastante similar.
Desde que comenzó la operación “Inherent Resolve” en agosto de 2014,Estados Unidos ha gastado más de 11.900 millones de dólares en operaciones militares contra ISIS. Eso incluye solamente los 19.607 ataques en Irak y Siria, con un costo de 12,8 millones de dólares al día. Ese monto no cuenta con los ataques que se han llevado a cabo en lugares como Afganistán, Somalia y Yemen.
Estamos hablando de una gigantesca cantidad de bombardeos, y alguien tiene que suministrar esas bombas para que Estados Unidos pueda seguir bombardeando esos países. El problema es que el ejército estadounidense lanza bombas más rápido que lo que compra.
“Estas no son armas lujosas e impresionantes, son armas comunes y corrientes”, dijo el Almirante Harry Harris del Comando estadounidense del Pacífico (PACOM), al comité de servicios armados de la cámara el pasado miércoles.
“Pero son absolutamente críticas en lo que estamos tratando de hacer, no solo contra Corea del Norte, sino también en nuestras batallas del Medio Oriente”, continuó el Almirante Harris.


Sí, supongo que podrías llamar “común y corriente” a una bomba guiada por GPS. Pero también podría haber dicho que es algo extremadamente destructivo y costoso. No creo que nadie dude de que ISIS son los malos en este caso, pero si el ejército más grande del mundo está usando tantas bombas que literalmente se le están acabando, podría ser buena idea comenzar a considerar alguna otra estrategia.
Después de todo, Trump prometió que tendría un plan maestro y secreto para derrotar a ISIS a los 30 días de comenzar su mandato. ¿Qué sucedió con este plan? Bueno, Trump le dijo al Pentágono que tenían 30 días para que se les ocurriera alguno. Mañana se cumplen 100 días desde que Trump llegó a la presidencia y todavía seguimos esperando.
Mientras tanto, quizás es hora de comprar más bombas.

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