domingo, 23 de abril de 2017

Estas son todas las cosas que se tragó el hombre que comía 900 g de metal al día


Todos hemos tenido algún antojo. A veces deseamos una pizza, unas patatas fritas o alguna cosa que sabemos que no debemos comer.
El francés Michel Lotito también tenía antojos, pero los suyos eran poco usuales: le gustaba comer metal.
A Lotito le conocían como el “Señor Comelotodo” y tiene el récord Guinness por la dieta más extraña. Se dio cuenta de que podía comer cosas increíbles, cuando un vaso del que estaba bebiendo se rompió y se pudo comer los fragmentos.
Sin embargo, comer metal no es tan simple como coger una rueda de una bicicleta, por ejemplo, y empezar a masticarla. Lotito tenía un proceso propio. Empezaba por romper todo lo que quería comerse en trozos pequeños. Luego lo mezclaba con comida normal y empezaba a ingerirlo. Tomaba aceite mineral y agua para que las piezas no se atascaran. Podría comerse 900 g de metal al día.


Michel Lotito. Imagen: AP

Lotito no se comía todo un objeto en un día, se lo comía poco a poco. A veces tardaba años en comerse algo por su tamaño. Su habilidad se convirtió en un tipo de profesión y solía realizar espectáculos.
Estas son las cosas que Michel Lotito se tragó a lo largo de su vida empezando en 1959 según Guinness.
  • 18 bicicletas
  • 15 carritos de supermercado
  • 7 televisiones
  • 6 lámparas de araña
  • 2 camas
  • 1 par de esquis
  • 1 avión Cessna 150
  • 1 ordenador
¿Cómo es que un hombre puede comerse todo esto y no morir? En realidad, Lotito tenía una enfermedad llamada pica, un trastorno alimentario que produce en la persona un deseo de comerse cosas poco nutritivas, como papel, barro, metal, tierra, vidrio y arena. La ingestión de sustancias como plomo puede causar intoxicación o daños al cuerpo. Comer objetos afilados o que no se puedan digerir también puede causar estreñimiento y desgarros en el revestimiento del esófago.
Puede ser muy peligrosos permitir a las personas que sufren este transtorno comer lo que quieran. Lotito fue la excepción: todo lo que comió nunca llegó a afectar a su salud. Algunos dicen que fue porque el revestimiento de su estómago era anormalmente grueso.


Michel Lotito con su doctor. Imagen: AP

Para el año 1997, se había comido 9 toneladas de metal. Una vez declaró que los plátanos y los huevos duros, dos alimentos suaves, le sentaban mal.
Aunque puede ser difícil de creer, Lotito se murió en 2007 de causas naturales. Según Guinness, es la única persona en la historia que se ha comido un ataúd.

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